Capital Michoacán
PUBLICIDAD
Jueves 21 de Febrero 2019

Jueves 21 de Febrero 2019

UnidadInvestigación
| | |

Padecen mujeres abusos laborales

Mujer laborando. Foto: Especial Foto Capital Media
|
27 de Octubre 2017
|
Especialista insiste en rediseñar políticas para apoyo al género; reciben menor salario y pocas prestaciones; la maternidad es juzgada por jefes

Beatriz Rojas

Las condiciones laborales de la población, y en particular de las mujeres están directamente vinculadas con el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB); ya que el sector femenino es una fuerza laboral importante que en nuestro país, de acuerdo a expertos, no está siendo aprovechada debidamente.

La especialista en derechos humanos, Patricia Olamendi Torres, integrante del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas sobre Discriminación contra la Mujer, apunta que se debe abordar la equidad laboral como una cuestión de desarrollo económico en todo el país, antes que de asistencialismo, y debería ser atendida de manera conjunta entre la sociedad civil, el sector privado y el gobierno.

“No se trata de sensibilizar sino de mirar inteligentemente el problema de desarrollo de nuestro país. Las mujeres por lo general nos vemos o nos ven como víctimas, pero también el problema de participación económica del género se ve como un problema de ellas, no como un problema de desarrollo del país. No se ve como un problema de rezago, no solamente económico sino político y cultural”, expuso y agregó que aún se ve la reproducción como un problema exclusivo de las mujeres, cuando los seres que nacen son necesarios para la sociedad, por lo tanto calificó como grave que el cuidado de los niños quede exclusivamente a cargo de las mujeres.

De acuerdo con Olamendi, en Canadá se aplicaron políticas públicas para mejorar las condiciones laborales de las mujeres en los años 70 y su PIB creció 30 por ciento. “No es una cuestión de sensibilidad, es una cuestión de inteligencia, de planificación”, dijo.

Por otro lado, en México un buen porcentaje de las mujeres desarrollan labores no remuneradas, pero que sí representan un valor económico. En un estudio que se realizó, indicó la especialista, se demostró que “las mujeres contribuimos con 22 por ciento del PIB valorando el trabajo no remunerado. Más que toda la industria no manufacturera”.

“No es un problema de las mujeres ni es una carencia ni son faltas que tenemos que proveer a las mujeres, es todo lo contrario”, insistió Olamendi e hizo referencia a Ángel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), quien observó que “las mujeres son el recurso más desperdiciado que tiene México. Un economista de talla mundial que está al frente de los países más desarrollados”.

¿Hace falta legislación o cumplirla?

“Hemos logrado un enorme avance legislativo. Tenemos uno de los aparatos jurídicos más importante, protector de derechos humanos de las mujeres”, reconoció la activista, pero agregó, “la mala noticia es que no se cumple con la ley en México. Nuestro estado de derecho es tan precario que no logramos que la ley se transforme en acción”.

“Muchas veces no se aplica la Ley Federal del Trabajo y las leyes de trabajo de cada estado. Además, las leyes laborales todavía son mejorables, no están al cien en términos de igualdad de género, pero también no se cumplen”, planteó Olamendi e insistió en que debe observarse que “respetar los derechos laborales de las mujeres mejora la rentabilidad de las empresas, del país, el crecimiento económico sostenible. Se ve a las mujeres como un gasto, no como una potencia económica y eso es lo que hay que pelear”.

Entre las medidas que podrían tomarse para hacer adaptables los trabajos, puesto que están pensados en el campo laboral masculino, Olamendi sugiere “hacer adaptables los trabajos, horarios flexibles, reconocimiento a la maternidad y a la lactancia, con instalaciones adecuadas para las mujeres. Todos los temas que están en una norma de igualdad laboral a la cual se acogen las empresas del sector privado”.

“No es de dar, no es de asistir”

La especialista también señaló que algunas políticas públicas o programas implementados tienden a ser asistencialistas y no aportan beneficios reales a la población. Por ejemplo, los microcréditos hacen pensar a Olamendi en la canción que dice “oye Bartola, ahí te dejo estos dos pesos”, porque no van combinados con otras cuestiones, como posesiones o no representan montos que puedan volver verdaderamente empresarias a las mujeres, como los que otorga la Secretaría de Agricultura Ganadería Desarrollo Rural Pesca y Alimentación (Sagarpa).

Por otro lado, las mujeres jefas de familia representan 30 por ciento de las madres en todo México, agregó la especialista, y no se trata de apoyarlas, sino de garantizar sus derechos humanos.

Encuentra más notas sobre

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Notas relacionadas

Desequilibrios externos no afectan las inversiones [Leer más]

La culpa tras el "atracón" [Leer más]

Repunta cuatro por ciento la economía en Michoacán [Leer más]

Emigran menos michoacanos a EU [Leer más]

Recomendados