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Opinión / Al Buen Entendedor

Al buen entendedor

Juan José Rosales Gallegos
Juan José Rosales Gallegos correo848485@correo.com
Hace 1 mes
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Morelia, Michoacán a 15 de octubre de 2017.- Debemos entristecernos por estar tan atentos de lo que pasa a los demás y, debemos preocuparnos si nuestro futuro depende de algo tan inestable como lo es la política, el servicio público, la burocracia. De lo que más se queja el pueblo de Michoacán es de lo que depende, del mayor empleador del estado, del gobierno. Hablamos de política porque no existe algo más satisfactorio de lo cual podamos hablar, porque de ahí depende todo; en la política no hay nada más que compromisos, lazos que a veces son pesadas cadenas, y muchos se deben mover cargándolas.

Michoacán será grande y próspero cuando las decisiones de sus gobernantes dejen de ser una sentencia de muerte o gracia de vida, cuando el “gobierno”, llámese municipal, estatal o federal, ya no ocupen un lugar preponderante como empleadores; cuando el servicio público sea una decisión, una convicción y no una chamba necesaria para no morirse de hambre.

Mientras muchos que tiemblan por los ajustes en el gabinete estatal, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo cumple 100 años de autonomía. La máxima casa de estudios del estado fue la primera autónoma del país y Latinoamérica. Gracias a Pascual Ortiz Rubio rompió con toda dependencia que impedía el desarrollo de la cátedra, de la transmisión del conocimiento y la investigación. La universidad, desde su génesis en el Primitivo Colegio de San Nicolás, ha sido rebelde, no permite ataduras ni lastres, deja que las ideas emerjan y muevan todo, no es estática se mueve al ritmo de la humanidad.

Los pasos de la universidad son de gigante, enormes zancadas que superan el ritmo de los tiempos. Son vanguardia impulsada por la historia, una contradicción malsana de conceptos que son el abono para las raíces que sostienen al enorme árbol que somos en la casa de los nicolaítas. Así nos entendemos, entre la retórica torcida y propuesta; somos el todo de la ficción y la realidad; la educación rigurosa construida a través de la historia del pueblo indomable. Sólo puede existir el diálogo entre personas que quieran lograr un acuerdo, lo argumentos existen para exponerlos con la contraparte y así llegar al entendimiento mutuo. Los que se presentan armados de la certeza de sus ideas jamás se cubre el rostro, la violencia es la negación del conocimiento y de la fuerza de las ideas. Cuando prevalece la ley del más fuerte o la violencia se cierra el espacio para las ideas. Las universidades en todo el mundo son un santuario de lo correcto.

Siempre voy a defender la universidad pública mientras se mantenga como un ente formador, como una herramienta de la igualdad y promotora de las ideas. Desde su concepción, el mundo es una idea construida sobre los valores. Cuando los valores desaparecen, las ideas se vuelven un sendero oscuro.

Gracias por tu luz, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

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TEMAS burocracia Pascual Ortiz Rubio servicio público Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo universidades
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