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Opinión / Al Buen Entendedor

Al buen entendedor

Juan José Rosales Gallegos
Juan José Rosales Gallegos correo848485@correo.com
Hace 9 meses
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Si usted obliga a cualquier ser humano a que duerma en el piso y bajo un plástico; si tiene que usar baños insalubres, comer sus alimentos en condiciones antihigiénicas y las herramientas para desempeñar su labor están en malas condiciones, además le paga un salario bajo, ¿cómo se le puede exigir?

Es común señalar a un policía como corrupto e ineficiente; cuando escuchamos “policía” la imagen que aparece en nuestras mentes es la de un hombre o mujer pasados de peso, descuidados en su aseo personal y que siempre se dirige con malos modos a los ciudadanos. La imagen del policía es negativa. Jamás nos ponemos a pensar si esos hombres y mujeres han comido o dormido bien, si tienen un lugar decente para descansar durante su servicio o vehículos con las condiciones mínimas de seguridad para sus traslados, eso no importa simplemente a priori los juzgamos.

A tal grado está arraigada esta idea, que no hay una diferencia muy clara entre delincuente y servidor público.

Uno de los objetivos del secretario de Seguridad Pública del estado, Juan Bernardo Corona Martínez, según sus propias palabras, es “lograr una policía con una nueva filosofía, con sentido ciudadano y apegada al respeto de los derechos humanos con perspectiva garantista”.

Esto no podrá ocurrir si tratamos a los elementos de la corporación como ciudadanos de segunda o “infrahumanos”.

Tampoco se puede lograr una nueva mística con discursos, buenos deseos u obras mediocres, el primer paso para reconocer su labor consiste en mejorar sus sueldos y prestaciones, sus condiciones laborales en general; ofrecerles capacitación constante, herramientas suficientes y en buen estado (armas, vehículos, uniformes) e instalaciones dignas. Una renovación total que obligue a la reciprocidad de la sociedad con los policías, que retribuyan con su trabajo y compromiso.

Queremos ver elementos en condiciones físicas medianamente aceptables pero no tienen gimnasio ni una dieta adecuada.

Hace unos días fue presentada la Unidad de Restablecimiento del Orden Público, la cual se conocía como GOE; se hizo entrega también de las nuevas instalaciones de su cuartel; y en este evento, Corona Martínez anunció: “este es el primer paso para la culminación de la transformación de nuestra policía, nada nos detendrá. Es momento de demostrar los resultados en materia de seguridad y vendrán más obras y acciones contundentes”.

Contando con todo el respaldo y la confianza del gobernador, esperaremos esas “acciones contundentes” a las que hace referencia. Si las logra, el futuro político de Juan Bernardo tiene un amplio horizonte; si se atora, hasta ahí llegó (políticamente hablando).

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TEMAS condiciones antihigiénicas corrupto Derechos Humanos Juan Bernardo Corona Martínez Unidad de Restablecimiento del Orden Público
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