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Opinión / Al Buen Entendedor

Al buen entendedor

Juan José Rosales Gallegos
Juan José Rosales Gallegos correo848485@correo.com
Hace 2 semanas
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Algo le pasa a la Universidad Michoacana, a nuestra querida universidad. Esa fuerza revolucionaria salpicada de arte y poesía, esa presencia eterna delineada por los sueños de Don Vasco, la pertinencia de Ocampo y los fusiles de la revolución, todo esto se está acabando; agoniza la Unimich. Culpar a las actuales autoridades es el argumento más sencillo y socorrido en este momento; levantar el dedo y señalar es un movimiento mucho más simple que la reflexión y aceptar parte de la responsabilidad. Una novela de terror donde existen cientos de presuntos culpables del homicidio de la Universidad, pero no hay quien aclare el crimen; ni Poirot ni Holmes, sólo eludimos la verdad que nos está golpeando el rostro.

ALGO PASA

El Honorable Congreso del estado, como un justo reconocimiento, declaró a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Benemérita y Centenaria, pero en este importante momento, uno de los más vistosos de estos cien años, las ausencias robaron cámara. No hubo un representante con peso específico del Gobierno Federal, no asistió el gobernador del estado y los legisladores no permitieron al rector hacer uso de la tribuna. El domingo 15 de octubre, para la gran mayoría de los michoacanos fue un domingo más, muy pocos estuvieron atentos a lo que ocurría con la llamada Máxima Casa de Estudios.

La primera universidad autónoma de América Latina cumpliendo cien años, un ejemplo de México al mundo que pasó como si nada hubiera pasado. Hace más ruido la ambición y la sinrazón de los gremios más numerosos de la UMSNH, que la historia, el legado, la cátedra y el futuro de la misma.

Nadie quiere ver a los ojos a la escuela moribunda, todos eluden decir que al finalizar 2010 el déficit de la universidad no llegaba a los 120 millones de pesos, y que luego de Salvador Jara, flamante subsecretario de educación superior de la Secretaría de Educación pública (SEP), supera los mil millones de pesos. Serna no ha podido detener la hemorragia. Hablan de modificar la Ley Orgánica, de reinventar el sistema de pensiones y jubilaciones, pero nadie hace la pregunta correcta: ¿Qué pasó con el déficit? ¿Dónde están miles de millones de pesos?

Corrupción galopante, confrontación con sindicatos, Consejo Universitario dividido y la ambición que se refleja en el rostro de algunos colaboradores del actual rector le roban mucha vida a la razón por la cual existe la universidad.

La calidad en la educación que se imparte y en las investigaciones se han desplomado. La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo ya no forma parte de las diez mejores del país.

LLAMADA DE ATENCIÓN AL GABINETE

A varios integrantes del gabinete legal, su jefe, el gobernador, les recetó una dosis de realidad, y vehementemente los conminó a abandonar sus sueños electorales y les recordó que deben cumplir con sus responsabilidades.

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